Contactanos
56581943

Apocalipsis en la Suprema Corte de Justicia

Apocalipsis en la Suprema Corte de Justicia

Por: Manuel Díaz  Para: SDP noticias

No es casual ver desfilar por la Suprema Corte a los principales líderes de partido como el del PRI, Manlio Fabio Beltrones, o el del PAN, Ricardo Anaya o bien el propio Presidente de la República, Enrique Peña Nieto

Tal cual la visión de lo que está por venir, dejan ver sus rostros los jinetes del apocalipsis, quienes pretenden apoderarse de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y partidizar uno de los Poderes de la Unión que tiene que ser, por su propia naturaleza, la más imparcial e impartir la justicia, ciega como se representa. Ahora parece que regresamos a las viejas prácticas de épocas de antaño, en que el máximo órgano Judicial del país quede al servicio de los intereses más abyectos de los políticos. Ahora con un ingrediente aún más perverso, el Jefe del Ejecutivo ya no tiene el poder absoluto, hoy ante la alternancia y un gobierno dividido, tiene que hacer grandes esfuerzos por no perder frente a otros políticos de su propio partido y de otros partidos el control del máximo tribunal.

Por ello, no es casual ver desfilar por la Suprema Corte a los principales líderes de partido como el del PRI, Manlio Fabio Beltrones, o el del PAN, Ricardo Anaya o bien el propio Presidente de la República, Enrique Peña Nieto y su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong quienes embisten al máximo tribunal violando su independencia e invadiendo la esfera constitucional.

Todos ellos dan la impresión de pretender una corte a modo, una corte de justicia de amigos, de súbditos. La intención es llenar las vacantes que cada período dejan los ministros que concluyen su tarea, o de quienes por razones naturales como el fallecimiento del Ministro Sergio Valls, cuya vacante fue cubierta por Eduardo Medina Mora, de quien se dice es un gran amigo del Presidente Peña y además cabeza de playa de Washington.

Parece ser que lo ganado hasta ahora después de la reforma de 1994 impulsada por el ex Presidente Zedillo que revirtió esa maraña de corrupción que se generó desde que Plutarco Elías Calles reformó al Poder Judicial y lo hizo el instrumento justificatorio de actos autoritarios del Poder Ejecutivo al otorgársele la disposición de destitución de los magistrados y su reposición, por la causa que se le ocurriera o el interés que lo motivara. Las reformas continuaron, administración tras administración aumentando el número de Ministros y asignando mayor poder al Ejecutivo sobre las decisiones del Judicial.

La reforma emprendida por Zedillo que recupera el espíritu que el jurista austriaco de origen judío Hans Kelsen de que la justicia es el único medio para dar certeza a la sociedad, tuvo cuatro objetivos principales: a)Fortalecer a la SCJN como un tribunal Constitucional; b) contar con un órgano especializado de administración y vigilancia del Poder Judicial de la Federación, por lo que se creó el Consejo de la Judicatura; c) evitar que se crearan camarillas como las que operaban y que dificultaban el adecuado funcionamiento del Poder Judicial y que hacían de todo menos administrar la justicia y; d) lograr que el Poder Judicial de la Federación este integrado por los mejores juristas del país.

Por ello es incomprensible que en estos momentos se pretenda regresar a las épocas del Caudillo Elías Calles y se dé un desfile en la SCJN de los líderes políticos para presionar al máximo tribunal, porque el próximo 30 de noviembre habrá dos vacantes más, al terminar su periodo los magistrados Juan Silva Meza y Olga Sánchez Cordero, posiciones que desde hoy ya se disputan las principales fuerzas políticas del país.

El coordinador del PRD en la Cámara de Senadores, dejó patente esta presión, al develar un acuerdo entre los líderes del PAN y del PRI, Ricardo Anaya y Manlio Fabio Beltrones para nombrar a los dos ministros de la SCJN. Todo esto porque ha trascendido que existen intensas negociaciones entre el PAN, el PRI y el Gobierno de la República. Se habla que Presidencia pretende imponer a Raúl Cervantes Castillejos, primo del actual Consejero Jurídico de la Presidencia de la República y que se de entrada a un muy allegado de Felipe Calderón Hinojosa, Germán Martínez Cázares. Sin embargo, el PAN padece lo que en todos los institutos políticos, grandes divisiones y desde luego que Anaya no está de acuerdo y prefiere hacer rounds de sombra y para equilibrar mandó el borrego de incluir por parte del PAN al hijo prodigo del Jefe Diego, a Santiago Creel Miranda, lo que ha desatado toda serie de críticas y golpes, hasta llevar al dirigente blanquiazul a hacer un llamado de no partidizar el tema de la SCJN”.

Pero no hay que irnos con la finta, habrá que esperar qué otros nombres estén manejando por debajo de la mesa, tanto el líder del PAN como el del PRI, porque lo cierto es que tampoco le dejarán el camino libre al Presidente de la República, sobre todo cuando existen temas de impacto en la sociedad de cara a las elecciones, como el Presupuesto, la ley antiindependientes que el líder del PRI defiende a toda costa y otras más que esperemos no queden en las negociaciones de los intereses político-electoral.